viernes, 25 de enero de 2013

Caché y Haneke


Caché,

Poco me importa quien es el autor de las cintas, se dan mil versiones, es lo de menos, lo alucinante de Haneke es que es capaz de representar en una pantalla, y de la forma en que lo hace, a una mente atormentada, Claro que sin Auteuil, también hubiera sido muy difícil, y francamente, Auteuil está sublime, como siempre.

El cine de Haneke o fascina o se detesta, yo me quedo con lo primero. 

Con Haneke se hace otro cine, muy diferente, pero es el que me gusta, dicen que se parece al cine de Lynch y que hay similitudes, a mi me recuerda mas al de Bergman, pero no son comparables, cada uno es muy particular.

La escena de la disputa matrimonial, es de lo mejores interpretaciones que he visto últimamente, Juliette Binoche se sale, tal vez es comparable a la interpretación de Blanca Lewin en una  escena de La vida de los peces, una película de Matías Bize que uno no puede perderse. 

Pero en Caché hay mucho más, habla de la inmigración,  del racismo, de los sentimientos de culpa, de la incomunicación en las relaciones familiares, del banalismo con el que queremos rellenar nuestras vidas, del miedo a conocerse a uno mismo, de lo que importan en esta sociedad las apariencias, y lo fascinante de la película es como lo aborda, cada plano, cada frase, cada escena. 

Hay muchos que dicen que una de las escenas finales, cuando el está solo y se va a la cama, es larguísima e insufrible, pero esa escena es esencial para que quede de manifiesto en la pantalla, que uno, quiera dormir para no saber, para no pensar, para intentar olvidar, para no enfrentarse a sus miedos, vamos, desde mi punto de vista, 5 minutos magistrales. 

Dicen que no tiene final, yo creo que sí,  tal vez simplemente su hijo no tiene todavía mala conciencia, no entiende el racismo es su época, y simplemente charla amistosamente con un compañero de colegio de otra raza. Yo creo que queda de manifiesto por la escena anterior.

Está claro que esta película no gustará a muchos, pero es que Haneke es cruel, perturba, y con sus películas nos hacer ver nuestro interior con todas sus miserias. 

Por cierto, la película no tiene música, al igual que en La Cinta Blanca,.